Creating chaos and uproar wherever she goes.




»I won't do it just to please you.


Ahora resulta que tengo que salir cuándo a los demás se les ocurre, adónde los demás tienen ganas de ir y adaptarme a ellas. Total yo lo único que quiero es verlas porque las extraño y ya. No es una razón tan importante como para que tengan que correr a verme. Por ende, ya no tengo ganas de correr cuando a ellas se les ocurre. Mucho menos cuando ellas mismas fundamentan y se excusan por no poder juntarse, con razones que hasta yo misma defiendo. Eso me saca de quicio... Que yo las defienda, las justifique y a ellas no les importe ni en lo más mínimo.
Hoy no tengo ganas de ir a ver a una banda 'X' a la cual no la conocen ni sus padres; no tengo ganas de gastar plata en eso y en nada. Voy a hacer la mía y las voy a ver cuando yo tenga ganas y no cuando a ellas se les ocurra estar de humor para salir.
Voy a dejar de ser "la boluda" que llora por los rincones porque sus amigas no tienen ni la menor intención de verla, aunque sea una vez al mes. Porque es más fácil pretender que seguimos siendo tan amigas como antes y que contamos la una con la otra en todo momento, cuando es evidente que algunas seguimos más atadas que otras. Pero bueno, una vez más llego a la conclusión de que me encariño demasiado con la gente, y me entrego tanto a la otra persona que después demando recibír lo mismo y me terminan defraudando. Una pena que los sentimientos sean gratis.
Debería empezar a cobrar por cada "porción de cariño" que entrego.


viernes, 24 de octubre de 2008 6:29