Creating chaos and uproar wherever she goes.




»You're stealing the love scene right out of my dream.


Desde que tengo uso de razón me acostumbré a vivír en esta especie de película hollywoodense en la cual soy la loser que se enamora del chico lindo y popular, pero obviamente nunca es correspondida.
Cuando finalmente encontré a mi príncipe azul fue perfecto, tal como en un cuento de hadas, y creí que lo nuestro sería para siempre. Con el tiempo me di cuenta de que los 'para siempre' nunca duran para siempre y mi realidad se puede comparar con cualquier otra cosa menos con una comedia romántica con final felíz.
Está claro que toda relación se nutre de la química entre dos personas, como en toda película. Que toda relación tiene sus alti-bajos, como pasa en las películas. En toda relación siempre (o casi siempre) hay un tercero en discordia, al igual que en las películas. Pero en ellas no te enseñan cómo se debe lidiar con todas estas cosas. En las películas nadie sale realmente lastimado porque son simples actores interpretándo personajes ficticios.
Pero en la vida real nadie es actor y todos tenemos que aprender a lidiar con este tipo de situaciones. Siempre hay alguien que sale lastimado y otro que termina siendo "el malo de la película".
Es difícil. Sobre todo cuando de la nada aparece una X persona que te da vuelta el Mundo y entorpece todo lo que hasta entonces creías tener en órden.

Hace un tiempo, una persona a la cual le tengo mucho afecto me dijo: "El día que un chico literalmente te quite el sueño, entonces empeza a preocuparte"... Por segunda vez en mi vida, hay alguien que realmente me está quitándo el sueño y me mantiene dispersa la mayor parte del tiempo. Una vez más... no soy correspondida. Y si lo fuera estaría en problemas.


lunes, 9 de marzo de 2009 5:02