Creating chaos and uproar wherever she goes.




»Momento reflexivo.


Que se yo, supongo que ya es hora de aceptar que me está pegando el viejazo poco a poco y que para colmo nunca fui una persona muy normal, que digamos.
Mis viejos no me dajaron salir a bailar hasta los 15/16 y cuando empecé a hacerlo me di cuenta de que no lo disfrutaba para nada, no era lo mío. Mientras que los chicos de mi edad salían todos los fines de semana a bailar, yo prefería quedarme en casa mirando una peli o juntarme en lo de alguna amiga a boludear. Soy la perfecta definición de persona anti-social, y lo más triste es que me encanta serlo. Me encanta no ser ordinaria, no disfrutar de lo mismo que disfruta todo el resto del Universo. Me encanta poder pasar desapercibida y que la mayoría de la gente muchas veces no se acuerde de mí. Me encanta estar sola y fantasear con imposibles. Me encanta que existan esas pequeñas cosas que me llenan el alma. Me encanta ser inusual a mi manera.
Y con el tiempo aprendí que, en el fondo, todos mis miedos y mis frustraciones fueron y son una perdida de tiempo porque al final del día nadie es mejor que nadie y nadie es más felíz que nadie. Todos terminamos de la misma manera, por lo que creo que lo mejor que podemos hacer los seres humanos es disfrutar de nuestras vidas como querramos, haciendo aquellas cosas que realmente nos hagan sentir plenos, y no arrepentirnos de nada, porque de nuestros errores aprendemos y si nos arrepintieramos de ellos seríamos simples cuerpos ocupando espacio.

Esta reflexión salió de mi cabeza luego de estar un rato largo pensando en lo bien que la pasé anoche, disfrutando de esas cosas que me hacen sentir plena y acompañada de personas que, en mayor o menor medida, disfrutan de lo mismo que yo.


domingo, 8 de agosto de 2010 11:33